Reseña Saga Kingdom

Hace años el reino era lugar de encuentro de mercaderes, caballeros, nobles y eruditos de todos los lugares del mundo. Hoy, no queda nada de eso. La codicia de unas extrañas y tenebrosas criaturas las ha llevado hasta allí en busca de todo el oro del mundo. Parece que ya no queda ninguna moneda, pero ven que algo sigue brillando sobre la cabeza del rey y la reina.

Los monarcas saben que sin corona no hay rey y huyen adentrándose en el bosque con una única misión: volver a recuperar la gloria de su reinado y vengarse haciendo desaparecer de la faz de la tierra a las horripilantes criaturas que han conseguido destruir aquello que otros tantos enemigos no habían logrado.

En esa situación nos deja Kingdom, una saga de videojuegos que está disponible en la mayoría de plataformas que, con gráficos pixel art y controles minimalistas consigue absorberte en el mundo de la estrategia como pocos juegos pueden jactarse de conseguir.

Antes de continuar hago una pequeña aclaración. Los juegos Kingdom son un poco hostiles con el jugador. Te dejan ahí en medio de esa situación con una ayuda muy muy básica y te las tienes que arreglar para sobrevivir. Pero esto forma parte de la gracia del juego, por lo que a lo largo de toda la reseña voy a evitar dar demasiados detalles sobre la partida en sí para que puedas disfrutarlo por tu cuenta. Es posible que dedique otra entrada para hablar de estrategias en Kingdom.

Comenzamos con un rey o una reina que se encuentra en una situación que perfectamente podría ser la descrita al inicio de la entrada. Estamos solos, en el medio del bosque, montados a lomos de un caballo.

Cada noche, las horribles criaturas de antes realizarán una incursión en busca de monedas o cualquier otra cosa de oro.

Tu misión será defenderte de esas criaturas y tomar la ofensiva para derrotar y desterrar el mal que trata de apoderarse de todo el reino.

Para ello deberás contar con constructores que rodeen de murallas tu asentamiento así como arqueros y caballeros que defiendan las murallas cada noche.

Deberás mejorar tu asentamiento, explorar, comerciar, quizás sobornar… y todo ello en un mapa lateral en dos dimensiones y con unos controles que son: ir a la izquierda, ir a la derecha y soltar una moneda.

Con esos tres únicos controles (a lo mejor y dependiendo del juego, como mucho un botón más), el juego crea una experiencia bastante cruda y totalmente inmersiva.

Diferencias entre títulos

No quiero desgranar demasiado cada título, así que escribiré la descripción más vaga posible para entender el aspecto más característico de cada uno.

Kingdom: Classic, como puedes imaginar, es el juego original. En este contamos con un territorio generado de manera procedimental. Un único territorio, bastante amplio, con una curva de dificultad más elevada quizás que el resto de títulos.

Kingdom: New Lands, entre otras cosas, se diferencia del primero porque los mapas son islas. Tendremos que viajar destruyendo a las criaturas codiciosas en cada una de ellas.

Kingdom: Two Crowns nos trae la posibilidad de jugar en multijugador o a pantalla dividida. Además se incluyen dos actualizaciones (Dead Lands y Shogun) que añaden modos de juego con biomas diferentes.

¿Por cuál empiezo?

Aunque la lógica nos haga pensar en comenzar por el primero, mi recomendación personal es que lo hagas por New Lands o Two Crowns.

Si lo juegas en consola, seguramente te hagas con la versión Majestic que incluye los dos, en ese caso jugaría a New Lands en solitario y a Two Crowns cuando pueda jugar con otra persona, para ir avanzando con ella isla por isla y descubriendo el juego.

Si lo juegas en PC o te haces con uno de los juegos de manera separada, la recomendación sigue siendo la misma, hazte con New Lands para empezar si vas a jugar en solitario o Two Crowns si vas a jugar acompañado.

Aclaración: No es necesario en ningún momento jugar a Two Crowns acompañado y es un juego que incluye bastantes novedades frente a New Lands como para, si no hay opción de jugarlo acompañado hacerlo en solitario. De hecho, seguramente lo acabes disfrutando más que el New Lands. Pero si tienes oportunidad de jugarlo acompañado, o en algún momento vas a tener esa opción, New Lands es un juego muy disfrutable en solitario y puedes estar jugando a los dos de manera separada manteniendo el multijugador en un lado y el solitario en otro.

Una vez hayas jugado a alguno de los dos juegos y te hayas familiarizado con las mecánicas y las estrategias a seguir, puede ser interesante para ti jugar al original y encontrarte con un juego que aunque guarda la esencia es bastante diferente a lo que has jugado previamente (gráficamente sigue siendo bastante parecido así que no sentirás un salto en ese aspecto).

Y esa es mi reseña de la Saga Kingdom. Uno de mis videojuegos favoritos que no puedo parar de recomendar y que, aunque la estrategia no sea un plato de tu agrado, seguramente llegues a disfrutar de este título, así que no lo dudes, echa un vistazo y anímate a probarlo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *