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Amor por los ordenadores

Desde pequeño me han apasionado los ordenadores. Descubre mi camino y cómo llegué a enamorarme de Python.

Siempre me han gustado los ordenadores, pero nunca he profundizado demasiado en ellos, al menos no tanto como me gustaría. Desde pequeño he trasteado con ellos a nivel de uso de aplicaciones.

Estando en el colegio ya jugaba con el paquete Office y creaba tablas de Excel o bases de dato en Access y aprendía a utilizar funciones y demás. Era algo que me fascinaba.

En cuanto comencé a utilizar Internet me interesé por la creación de páginas Web. Al principio utilizando el ya desaparecido FrontPage, con el que aprendí a crear páginas estáticas en HTML sin entender lo más mínimo sobre este lenguaje. En algún momento FrontPage se me quedó pequeño, descubrí Dreamweaver, una herramienta de Adobe mucho más potente a través de la cual, además de comenzar a familiarizarme con el código HTML, pude comenzar a «jugar» con CSS que me permitía potenciar el diseño gráfico de mis páginas de una manera bastante sencilla.

Más adelante abandoné las páginas «estáticas» y me adentré en el mundo de las páginas «dinámicas» al descubrir PHP. Nunca me interesé demasiado por profundizar en ese lenguaje. En cambio me pareció más productivo comprender el manejo de los llamados «CMS» (Sistema de Gestión de Contenidos) como Joomla, WordPress, Drupal o PrestaShop que te permiten tener un sitio Web en muy poco tiempo y reutilizar módulos que ha creado la comunidad para añadir las funcionalidades específicas que busques para ese proyecto. Con un manejo básico de PHP y MySQL podía solucionar cualquier error que apareciera o personalizar algunas pequeñas cosas.

En una línea temporal paralela, igual que por la creación de proyectos Web, me interesé por el desarrollo de videojuegos. Por esto, varias veces he intentado hacer un acercamiento a algún lenguaje de programación, aunque sin mucho éxito. Descubrí por esa época el programa «RPG Maker» que te permitía crear tus propios videojuegos RPG sin tener que teclear el más mínimo código. En esa época pude crear varios «mini-RPG» en los que metía a mis amigos en situaciones descabelladas con las que echarnos unas risas.

Pero el tiempo pasó, y si sabes programar puedes crear scripts que añadan funcionalidades a los juegos que estás creando con herramientas como esas, pero si no pronto se te queda corto. Si a esto le sumamos que el RPG no ha sido nunca un género de videojuegos que me haya apasionado, estaba escrito que pronto comenzara a buscar alternativas a este tipo de software.

Durante un tiempo estuve probando herramientas como «Game Maker Studio«, pero en sus inicios era bastante tosco de usar y más pronto que tarde tenías que saber programar para hacer lo que querías. Mis ganas de seguir profundizando en el desarrollo de videojuegos se esfumaron.

Hace un año o dos me volvió a picar el gusanillo. Fue entonces cuando descubrí lo avanzado que iba el desarrollo de Unity y decidí darle una oportunidad. Pronto (con ayuda de muchos tutoriales y guías que se pueden encontrar en Internet) pude empezar a crear algunas cosas con esta potente herramienta. En Unity acabas teniendo que picar código tarde o temprano, pero cuenta con una comunidad muy amplia (sobre todo en inglés) que te permite aprender a implementar las mecánicas que buscas a tu proyecto. En este momento comencé a dar mis primeros pasos en C# (lenguaje de programación más usado para scripts en Unity), pero en ese momento di con un juego fantástico que os recomiendo y al que algún día le dedicaré una entrada, while True: learn(), que tuvo la culpa de que mi cabeza hiciera foco en otro tema, la Inteligencia Artificial, y concretamente en el Deep Learning.

Unity es una herramienta muy potente, tanto que permite la implementación de sistemas de IA en sus desarrollos. De hecho hay cientos de artículos y tutoriales al respecto y ellos mismos le dedican una sección exclusiva a todo este tema. Así que todo parecía indicar que me acabaría metiendo cada vez más en todo este mundo de Unity. Pero al seguir investigando sobre el tema, y pasando de una cosa a otra, llegué a Python.

Python es un lenguaje de programación que siempre he descartado (por ningún motivo en concreto). Pero en medio de toda esta investigación me puso ojitos tiernos y fue amor a primera vista.

Python no solo es uno de los lenguajes de programación más sencillos que existen, si no que además es bastante potente, cuenta con una comunidad enorme (incluso en español), es un lenguaje bien valorado y sus posibles usos son muy diversos (videojuegos, IA, Ciencia de Datos *-*, desarrollo Web, …).

A día de hoy llevo apenas un par de meses aprendiendo Python, no podría realizar grandes cosas todavía, pero en cuanto comprendes la sencillez de Python, lo elegante que es, te das cuenta de lo importante que sería que la gente aprendiera más sobre este lenguaje. Incluso si tu objetivo es aprender un lenguaje más complejo como pueden ser C++ o JavaScript, si partes desde cero, un buen «primer escalón» podría ser Python, ya que te ayuda a crear en tu cabeza la estructura necesaria para aprender otros lenguajes de programación.

Todo este tocho no tiene otra finalidad que explicar ese gusanillo que he tenido siempre con los ordenadores, cómo llegué a Python y que es posible que a lo largo del tiempo aproveche para publicar algún artículo en el que ofrezca una introducción a este lenguaje, explicándolo de la manera que me hubiera gustado encontrarlo a mí (aunque he de decir que si buscas un poco en Internet encuentras grandes joyas).

2 respuestas a «Amor por los ordenadores»

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